sábado, 27 de agosto de 2016

La imagen sabatina XCIV

Muy buenas a todos. Como viene siendo costumbre, volvemos con una nueva imagen sabatina este sábado. Esta vez, hablamos de la estructura vestigial más conocida: el apéndice.

Pese a que normalmente nos referimos a estos como órganos vestigiales, el término correcto es estructura vestigial, ya que no todas estas estructuras son órganos. Una estructura vestigial es aquella que ha perdido su función original a lo largo de la evolución.

Que estas estructuras hayan perdido su función original no quieren decir que no posean ninguna función, pues muchas presentan funciones menores o incluso adquieren nuevas funciones.

http://biology-forums.com/index.php?action=gallery;sa=view;id=5314

En el cuerpo humano, hay algunas estructuras vestigiales que han adquirido nuevas funciones. Por ejemplo, la plica semilunaris, un pliegue de la conjuntiva, situada en el ojo, que ayuda en el drenaje lacrimal y en la rotación del globo ocular. La plica semilunaris es un vestigio de la membrana nictitante, un párpado transparente que poseen diversos animales que permite proteger al ojo y a la vez mantener la visión.


Tubérculo de Darwin


Otras estructuras vestigiales han perdido completamente su función, como el tubérculo de Darwin o los músculos de la oreja. El tubérculo de Darwin es un pequeño engrosamiento cartilaginoso del borde de la oreja que es un vestigio de la terminación en punta de las orejas de muchos mamíferos. Nuestros músculos de las orejas están atrofiados, aunque algunas personas sí pueden mover limitadamente sus orejas. Muchos animales necesitan mover sus orejas, pues esta habilidad les es útil a la hora de localizar la procedencia de sonidos o para escucharlos mejor.

Finalmente, están las estructuras vestigiales cuya función no se conoce exactamente. Entre ellas, está el apéndice vermiforme, o simplemente apéndice.


En la primera viñeta, el apéndice nos dice:
No te tienes que quitar el apéndice porque no sabes qué hacemos, ¡PERO SI NO LO HACES, TE MATARÉ SI LA NECESIDAD ME LLAMA! Pero puede que ayude a tu sistema inmune. PUEDE.
El apéndice es un órgano pequeño de forma cilíndrica y sin salida. Tradicionalmente, se dice que el apéndice es un vestigio del ciego. Nuestros ancestros poseían ciegos más grandes para poder digerir la celulosa, pero a medida que empezaron a consumir alimentos más fáciles de digerir, el ciego empezó a reducir su tamaño y dio lugar al apéndice.

Localización del ciego y del apéndice en el intestino grueso

Sin embargo, hay estudios que podrían indicar que no lo es. Según estos, la creencia de que una parte del ciego se atrofió para dar lugar al apéndice es errónea y que, en realidad, el apéndice evolucionó para especializarse en una función, si bien no se sabe exactamente cuál sería esta.

Actualmente se plantean diversas funciones para el apéndice. Una es la de mantener la flora intestinal. Se cree que tras sufrir una enfermedad gastrointestinal, como la diarrea, el apéndice ayuda en la recuperación de la flora intestinal, pues podría servir como ''almacén'' de las bacterias intestinales beneficiosas. También hay pruebas que indican que puede tener función inmunológica, linfática e incluso endocrina.

Lo que sí es bien conocido es que el apéndice puede ser el origen de ciertas enfermedades, incluyendo tumores, si bien la enfermedad más común de este órgano es la apendicitis.



La apendicitis es la inflamación del apéndice. Esta inflamación se produce cuando el apéndice queda bloqueado por un trozo de materia fecal, por un cuerpo extraño, por parásitos o por una hiperplasia linfoide (el tejido linfático del apéndice se ensancha, obstruyéndolo). Como síntomas, aparecen dolor en la zona alrededor del ombligo y cercana al apéndice (esta zona es conocida como punto de McBurney), náuseas, fiebre, diarrea...

El tratamiento es quirúrgico y consiste en una apendicectomía, la extracción del apéndice. La apendicitis, si no se trata, puede causar la muerte, pues el apéndice se puede romper y provocar peritonitis y choque séptico. No se ha documentado ningún caso de pérdida de una función gastrointestinal o inmunitaria tras extirparse el apéndice e incluso en algunos casos, han nacido personas sin apéndice y tampoco se ha documentado que carezcan de alguna función.

Para acabar, aquí os dejo un video hecho por Osmosis sobre la apendicitis. Está en inglés, pero explica esta afección de una forma clara y muy gráfica.


Eso es todo por hoy. ¡Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente post!

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